Uno siempre oye rumores de lugares
especiales en el mundo de todo tipo; para visitar, jugar, tomar fotos, nadar, y
por supuesto COMER. Todos estos “territorios” son difíciles de encontrar y de
igual manera es complicado llegar a ellos. Por suerte el restaurante “Mesón de
Cándido” tan solo estaba a una hora y media en “BUS” de mi actual localización.
Una fachada clásica y muy atractiva para
el visitante; al entrar preguntaron si había una reservación hecha, mi corazón
se paralizó en ese momento, como cuando una araña inmoviliza a su presa. Mi
reacción fue un “no” desesperanzador, pero el señor dijo que no había problema
y se abrieron las puertas sin ningún contratiempo (un poco de suspenso es
interesante). Por dentro tenía una luz amarillenta que le daba un estilo
contundente, estaba lleno de antiguas fotografías, al igual que adornos de
épocas antiguas españolas.
Para continuar con esta gran realidad, se
ordenó el platillo especial del establecimiento, “Cochinillo Asado al estilo Cándido”.
En cuestión de minutos llegó velozmente el lechón listo para prolongar el gran
“festival” que estaba viviendo en esos instantes. El cochinillo estaba
realmente suave y su piel crujiente, con un olor penetrante y un sabor eficaz. Al
finalizar con el manjar, seguía el postre; debo confesar que en varios lugares
típicos me han decepcionado de manera importante su repostería, y tenia miedo
de que esta “fiesta” fuera parecida.
El precio del cochinillo es de 21,60€,
que los valen toditos, es como entrar al teatro nada más que con diferente espectáculo.
Mesón de Cándido se encuentra en la calle Azoguejo, 5, Segovia, 4001, España,
Tel. 921425911 y 921428102.
En conclusión comer a un costado del
Acueducto, ver la ceremonia de un caballero hacia un cochinillo y comer con
princesas, hacen de esto un momento para recordar. Los dejo con una frase del
mismo lugar: